Bien ve ni dooooooooooossssssssssssss

Bienvenidos a mi blog a todos aquellos que anhelaron con impaciencia leerme alguna vez, seguir leyéndome si ya lo hicieron antes, ver alguna de las fotos que hago o deshago, alguno de mis dibujos o piruetas mentales (yo les llamaría "derrames"), mis pinturas al óleo, acuarelas, pasteles (uhmmm rico rico) cabroncillos, digo, carboncillos, experimentos digitales, caricaturas retratos o monstruosidades (que las habrá, no digo que no) que salgan de mi perola a través de mis manos, con la ayuda de mis ojos y a pesar de mi capacidad de raciocinio. Y, como dice una de mis numerosas sobrinas, todo esto será... pooooooooco a pooooooooooco jajuja. Por cierto, todas las imágenes y los textos de mi blog son de mi única y absoluta autoría (cuando no lo sea aviso)... y para disfrute de quien sepa apreciarlo :-D

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Morir en el mar


Siempre creí que moriría en el mar,
que las olas mecerían en sus brazos
mis sueños de ayer.

Siempre pensé que la oscuridad me cegaría,
que me quemaría los pulmones
el fuego de la espuma.

Supe desde niño, que un océano me mataría de sed.

Y que las olas, 
y la espuma,
y el océano

serías tú.




Con las uñas



Con las uñas, cavé para ti una tumba.

Mis lágrimas brotaron
como flores sobre ella,
y mi tristeza de amor
sigue quemando,
cada noche que sobre mí
la bóveda celeste
se derrumba.

Pero sigo viendo tu cara de ángel,
como de niña caprichosa,
mirándome con pena infinita,
oculta tras una estrella.






El dolor


Hay una bestia en tu interior

que puebla y aterroriza tus sueños.

Hay una fiera que araña tus entrañas,

y en las noches más negras,

aplasta tu sonrisa.

Hay un dolor en ti más allá del dolor, 

que únicamente su mano podría aliviar.

De nadie más. 


Jamás.




Ciego amor



¡Oh ciego amor!¡Amor sin límites! 

¿Cuánto castigo me infringes amparado en las sombras?

¡Oh amor ciego! ¡Amor ingrato!

¿Qué se encontrarán mis ojos

 cuando no los deslumbren los tuyos?

¡Oh amor, amor! ¿Qué son estas heridas que sangran,

que gritan dolor,

ahora que no te tengo?





Corazón


El amor te puso a mis pies.

Y cuando te tenía a mi merced

y pensé que era el momento de destruirte,

ese mismo amor te salvó de mí,

volviendo grana mi negro corazón.