Bien ve ni dooooooooooossssssssssssss

Bienvenidos a mi blog a todos aquellos que anhelaron con impaciencia leerme alguna vez, seguir leyéndome si ya lo hicieron antes, ver alguna de las fotos que hago o deshago, alguno de mis dibujos o piruetas mentales (yo les llamaría "derrames"), mis pinturas al óleo, acuarelas, pasteles (uhmmm rico rico) cabroncillos, digo, carboncillos, experimentos digitales, caricaturas retratos o monstruosidades (que las habrá, no digo que no) que salgan de mi perola a través de mis manos, con la ayuda de mis ojos y a pesar de mi capacidad de raciocinio. Y, como dice una de mis numerosas sobrinas, todo esto será... pooooooooco a pooooooooooco jajuja. Por cierto, todas las imágenes y los textos de mi blog son de mi única y absoluta autoría (cuando no lo sea aviso)... y para disfrute de quien sepa apreciarlo :-D

viernes, 27 de mayo de 2011

A la deriva

Por enésima vez. Sin rumbo fijo, sin viento a favor cuando no sabes hacia dónde te diriges. Destrozado, como las velas en el mástil tras la tormenta inmisericorde. ¿Recuerdas el juego cuando no eras más que un niño? "Coge tu regalo de la caja" Y cuando acercas la mano juegan a cerrarte la tapa. Retiras la mano una, dos veces y todos rien. A muchos les han dejado coger el regalo al final, cuando los bromistas empiezan a aburrirse de la angustia ajena. Displicentes. A tí te pillaron las uñas del índice... y del corazón.
A lo largo de la vida siguieron apareciendo en tu escenario los mismos personajes burlones: jefes, falsos amigos, chicas, falsos amores. Depredadores rondando a tu alrededor, desgajando una a una... las esperanzas, una a una... las ilusiones. Huelen la sangre, se intercambian miradas cómplices, uno se agacha tras de ti y el otro te empuja para que muerdas el polvo. Tu mejor cita... bajo la farola, bajo las estrellas, bajo la decepción que llovía a cántaros aquella noche, sobre aquel ensordecedor silencio, mientras esperabas, mientras jamás llegaba.
Y siguió lloviendo en tu vida... ¡tanto!... que ondeas sobre las aguas, exhausto, sobre un frágil bote de asfixiantes siemprenadas. Ahora únicamente quieres estar sólo. Donde nadie puede herirte. Pero, también, donde nadie puede salvarte.

6 comentarios:

  1. ¡Qué belleza! Sí, sigue lloviendo, pero debemos aprender a bailar bajo la lluvia.
    Muy buena entrada.
    Un saludo, Raúl.

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  2. Abrumador!!! Todos nos hemos sentido así en algún momento de nuestras vidas, hasta que un día cualquiera, te das cuenta de que si haces eso, si te aislas para no sufrir, dejas de vivir y entonces ....para que la vida???
    Me ofrezco para lanzarte mi salvavidas personal!!!!! jajaja, ese que ya te lanzé en el ayer.

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  3. Gracias Ana, bailar es un buen salvavidas para todo. Y Nuria, tú siempre serás el mío, ¡tuneado! jajaja

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  4. Wow papá, increíble. Hay que tener los brazos fuertes para no ahogarse en un mar de lágrimas, pero con un buen salvavidas todo se puede :) un besazo chicos^^

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  5. Muchos besos ¡felina! ¿brazos? ¿has visto los mios? jajaja es bromita. Son puro acero a base de cargar cajas, pesos, pesitas y pesadas jajaja

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  6. jajajaj con tus brazos de acero no sólo te basta para mantenerte a flote, sino que salvas a los que tienes a tu alrededor

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