Bien ve ni dooooooooooossssssssssssss

Bienvenidos a mi blog a todos aquellos que anhelaron con impaciencia leerme alguna vez, seguir leyéndome si ya lo hicieron antes, ver alguna de las fotos que hago o deshago, alguno de mis dibujos o piruetas mentales (yo les llamaría "derrames"), mis pinturas al óleo, acuarelas, pasteles (uhmmm rico rico) cabroncillos, digo, carboncillos, experimentos digitales, caricaturas retratos o monstruosidades (que las habrá, no digo que no) que salgan de mi perola a través de mis manos, con la ayuda de mis ojos y a pesar de mi capacidad de raciocinio. Y, como dice una de mis numerosas sobrinas, todo esto será... pooooooooco a pooooooooooco jajuja. Por cierto, todas las imágenes y los textos de mi blog son de mi única y absoluta autoría (cuando no lo sea aviso)... y para disfrute de quien sepa apreciarlo :-D

jueves, 27 de octubre de 2016

Autoretrato

Llevaba tiempo engañándose a sí mismo. Jésica se había convertido en toda su vida.
Ella tenia la belleza, la juventud, ese tipo de energía que a él le hacía fluir e hinchar el pecho de felicidad.

Estaba llena de alegría, de sueños que quería realizar con él. Y él se dejaba llevar, como en un vals, bailando y dando vueltas arropados por la música en un gran salón de luces doradas.

¡Cómo un simple acto inocente puede destruir pirámides, derrumbar rascacielos! Jésica, jugando, insistió en que se hicieran una foto con el móvil, juntos, abrazaditos. Y cuando se vio junto a ella en la pantalla, estático como un árbol, abrió los ojos por primera vez. Se descubrió derruido, acabado, avergonzado de aprovechar la vitalidad de Jesica para mantenerse vivo. Se sintió como los restos de un naufragio que insistían en sobrevivir al capricho de las olas, queriendo seguir mirando al sol.

Ese día tomó la decisión. Se fue soltando de ella lenta, dolorosamente. Y la oscuridad del océano le engulló sin hacer ningún ruido.



No hay comentarios:

Publicar un comentario