Bien ve ni dooooooooooossssssssssssss

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sábado, 3 de marzo de 2018

Elohim o El Ángel Renegado


Era hijo de gigantes, hijo de humanos, era arena mojada en la playa de la creación, era brisa perdida entre el cielo y la tierra, era madera incandescente y la gota que se duerme en el carámbano, era ceniza en el musgo y rocío en las pestañas de la primavera.

Era un ser sin destino, sin misión, sin propósito..., excepto probar que los humanos no eran dignos de sobrevivir en un mundo repleto de maravillas. Y para demostrarlo se mezcló entre ellos, observó la belleza de sus vástagos, la armonía de sus proporciones, la profundidad de sus sentimientos. Nada menos conveniente al objetivo que se había marcado.

Su confusión fue en aumento hasta que fue demasiado tarde y la inevitabilidad del deseo carnal se desató en sus entrañas. Su adicción sexual por los humanos le hizo perder el control y acabó sumido en la desesperación de quien se ve superado por los acontecimientos sin posibilidad de retorno.

Perdió sus alas, pervirtió los principios que le señalaban como un ser superior, renegó de su sangre, olvidó su nombre y lloró su fracaso. Los hombres eran dignos de vivir en la Tierra y él, que pretendió aniquilarlos, se hincó de rodillas y suplicó a los dioses que no le castigaran, que le permitieran gozar de la vida junto a ellos hasta el fin de los tiempos.

Pero no se lo concedieron. Porque ese iba a ser su castigo: que habiendo convivido con la luz, fuera arrojado de nuevo a la oscuridad para siempre.

Renegado-29,7x21cm-Lápices y tintas


sábado, 6 de mayo de 2017

ALIENAUTA

"Shhiiiishhhh..."
Los altavoces de la nave emitían un sonido penetrante.
Con la mano aún temblando, Robert activó el micrófono.
 -Robert a Base. -tragó saliva-. Robert a Base...
Al fin una voz neutra respondió al otro lado.
 -Aquí Base. La comunicación es defectuosa pero le oímos Robert. Adelante.
 -Aborten reentrada. Repito, aborten reentrada.
 -Imposible Robert. La misión debe seguir adelante según lo establecido.
 -Negativo Base. La carga se ha visto comprometida. Han muerto todos...
 -Robert...
Sshhhhishhhhhh
 - Robert. ¿Nos oyes?
Sshhhhhhhhhhh
 -Todos muertos... -gimió.
Robert cayó al suelo y quedó boca arriba. Su cuerpo entró en crisis: los ojos en blanco, las extremidades se convulsionaron y de la boca, un líquido anaranjado burbujeó hacia su nuca.
Paulatinamente los miembros de la nave le rodearon en silencio. Las cuencas vacías de ojos, los labios carcomidos, los dientes podridos hasta la raíz. Todos se giraron con ojos sanguinolentos hacia la voz que emitió el ordenador central de la nave.
-¡Atención: próximo destino, la Tierra!

Alienauta - ilustración digital



viernes, 14 de octubre de 2016

Clara la soberbia

Clara la rompecorazones, la más bella criatura sobre la Tierra, la de los ojos de gacela... no tenía amigos. Las chicas porque las despreciaba, los chicos porque acababan con el corazón roto y sangrando en las caballerizas de palacio.

La soberbia de Clara no tenía límites, ni se parecía a ninguna cosa que nadie hubiera visto jamás en un ser humano. Se sentía tan orgullosa de sí misma que se llegó a interesar por el espejo del que todo el mundo hablaba. El espejo que reflejaba la auténtica y completa belleza de quien se miraba en él.

Muchas mujeres de lejanos rincones del mundo hablaban maravillas de él. Se quedaron fascinadas de lo que vieron y su satisfacción la predicaban a la rosa de los vientos.

Clara acudió con su matrona al castillo de la bruja que lo protegía en lo alto de la torre, cubierto por finas telas de seda negra y azul.

La bruja le recitó los avisos de rigor, pero Clara la apartó con la mano y subió las escaleras ansiosa. La matrona llegó resoplando justo a tiempo para ver a Clara sentada frente al espejo, en camisón, con el pelo suelto cayéndole en cascada por la espalda.

Clara pellizcó la tela de seda y la tiró al suelo. Emitió un quejido y enmudeció.

La matrona miró sobre el hombro desnudo de Clara la imagen que devolvía el espejo y un chillido de terror rasgó su garganta.

Clara sin embargo, pareció reconocerse en él. Se pasó la mano por la cara, se emocionó observando las membranas nictitantes en los ojos y al sonreír, sus dientes brillaron como cuchillos a la luz de las velas.


jueves, 25 de agosto de 2016

Nacidos de la tierra

Somos 
una nueva generación.
Una generación 
nacida de la tierra.
Nuestras raíces
se hunden profundas
en las entrañas del mundo.

Somos 
la esencia que te anima,
los sueños que sueñas,
el anhelo que esperas.
Una generación
sin precedentes,
sin lastres,
sin culpas 
ni remordimientos.

Y en nuestras manos
omnipotentes,
palpita el germen del futuro,
las semillas 
de la vida que vendrá.


Abducida

Nunca estuvo segura de sus raíces. Se sorprendía a sí misma mirando el cielo nocturno demasiadas veces como para recordarlas. 

En su interior, íntimamente, se sentía unida al profundo cosmos, como si el roce de la luz de alguna estrella lejana acariciara sus pupilas hasta hacerla llorar de felicidad. Y soñaba. Soñaba con regresar a ese planeta cuyo nombre retumbaba en su mente sin cesar. Porque estaba convencida de que aquél era su verdadero hogar, que allí le esperaba alguien que también miraba al cielo con los puños apretados, de pie, gritando su nombre desde el planeta de sus sueños y pesadillas, suplicándole que regrese a La Tierra.